sábado, 21 de julio de 2012

Hombres y Mujeres de carne y hueso en la Iglesia de Cristo

Dios quiso fundar su Iglesia por medio de Jesucristo entre hombres y mujeres de carne y hueso. Seres humanos completamente normales y con una gran cantidad de defectos.

El cielo está lleno de muchos ángeles; seres que fueron creados como mensajeros de Dios y con la función de adorar al Señor. En la mente humana, una iglesia perfecta, estaría compuesta por ángeles; pero Dios en su infinita soberanía y prodigio envió a su hijo al mundo, para que por su muerte en la cruz y resurrección, diera vida eterna a todos aquellos hombres y mujeres que le recibieren y de ellos constituir su iglesia.

La Palabra del Señor en el libro de Romanos capitulo 12 versículos 1 y 2 nos dice: "Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta".

El Apóstolo Pablo nos advierte que debemos presentar nuestros cuerpos en sacrificio vivo; esto también nos recuerda el pasaje de I Pedro 1:14-15 "como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir".

Al hablar de sacrificio vivo debemos imitar a Jesús que en su carne fue clavado en la cruz, para llevar en este sacrificio los pecados de la humanidad. Aunque nos duela debemos apartarnos de aquellas cosas que no convienen a nuestra vida espiritual, también como un sacrificio vivo de nuestra parte, clavamos en la cruz todos los placeres carnales que nos hacen daño y nos apartan de Dios. Algunos estarán tan atados a algunos pecados, ya sean adulterios, pornografía, idolatría, robo, entre otros; que será verdaderamente un sacrificio en su propia carne abandonar estas costumbres para no practicarlas jamás. Realmente, significa apartarnos para Dios de la manera más consagrada.

Ahora el versículo 1 también nos habla Pablo de ser "Agradable a Dios"; somos realmente agradables a Dios, seremos realmente un olor grato al Señor; debemos anhelar ser holocausto propicio para Dios, adoradores todo tiempo.

El versículo 1 del capítulo 12 de Romanos que estamos estudiando, termina diciendo "...que es vuestro culto racional". Para hablar de culto racional; primero es importante hablar de culto espiritual.

Culto espiritual; es aquel donde el Espíritu Santo fluye durante el culto, bajando una unción especial sobre la congregación. El Espíritu Santo dirige todo lo que va a suceder durante el servicio, desde el principio hasta el final; haciendo los cambios que considere necesarios.

Ahora, el culto racional; consiste en el aporte humano dentro del culto; es aquí donde ponemos nuestra parte,la cual debe ser excelente; como todo lo que hacemos para el Señor. Por ejemplo, los músicos preparan sus cuerpos en santidad y su talento en la música, con el mayor esfuerzo durante las horas de ensayos, aparte lógicamente de buscar primeramente la presencia de Dios; y por otro lado, el Espíritu Santo, se encarga de que durante la ministración descienda unción, y fuego que toque los corazones y las vidas del pueblo.

Estamos siendo nosotros culto racional que agrade a nuestro Señor, como saber si lo somos, realmente, alcanzamos ser culto racional, cuando nuestros cuerpos están en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. Entonces, aquí se da una verdadera interconexión entre nuestro culto racional y el culto espiritual. De esta relación, permítame decirle que sin duda la gloria de Dios será poderosa, la presencia de Dios descenderá en una nube de santidad y todos los que estemos reunidos seremos transformados en nuestros espíritu, algo sucederá; de un momento a otro, dones del Espíritu Santo serán repartidos, las enfermedades comenzarán a ser sanadas, milagros y prodigios bajo una poderosa unción del Espíritu Santo.

Para poder alcanzar este culto racional en nuestras vidas, por medio de nuestro cuerpos en sacrificios vivo, santo y agradable a Dios; se hace necesario, apartarnos de las costumbres y hábitos de este siglo, que las gentes y nosotros en otro tiempo teníamos (V.2); dando un cambio total y transformando por medio de la renovación de nuestro entendimiento y de esta manera conoceremos la voluntad de Dios y que es agradable y perfecta.

Nuestras metas y espectativas deben estar por encima de las de este siglo. La gente busca las cosas que este siglo ofrece, pero nosotros no vemos el siglo XXI, nuestra mente y anhelos están puestas en la vida eterna.

Las espectativas y metas están fijadas en el lugar celestial donde vamos a vivir por la eternidad. Tenemos una visión de largo plazo, no nos afanaremos, ni nos distraeremos con las cosas actuales de este mundo; sino que lucharemos por alcanzar las celestiales que Jesús nos ha ido a preparar para que lo disfrutemos eternamente.
bendiciones

miércoles, 1 de febrero de 2012

DIOS LLAMA HOMBRES DE CARNE Y HUESO

El llamamiento de Dios es el mejor premio que puede recibir un hijo de Dios; un cristiano lavado por la sangre de Jesucristo, que ha experimentado un nuevo nacimiento.

Dios llamó a Moisés cuando este se acercó a la zarza que ardía. Moisés entró en contacto con Dios; veamos que él ya lo conocía, sabía que era el Dios de su pueblo, que había prometido sacarles de Egipto, sin embargo, Moisés, no se limitó solo a saber de su historia, sino quiso entrar en contacto, en comunión con Dios, entrar en su presencia y hablar con el Señor.

Al salir de su comodidad donde estaba en tierra de su suegro, emprendió un viaje con una tarea muy difícil; sacar a todo un pueblo de Egipto y cruzar el desierto, pero además, convencer al faraón para que dejara ir a Israel. La única que estaría a su lado sería su esposa Séfora y sus hijos.

Abraham fue llamado desde su tierra, de la paz de estar al lado de su familia, para ir a una tierra que no conocía, como extranjero a habitar en Canaán, con la promesa de que esa tierra sería de su descendencia, y sin poder compartir esto, porque nadie lo entendería, y hasta sería peligroso para su propia integridad. De igual manera, sería Sara la que estaría con él en toda esta experiencia y confiando de la misma manera que su esposo que Dios tendría algo grande para ellos.

Hoy Dios continúa llamando a hombres y a mujeres de igual forma; a tomar decisiones importantes que cambiarán su vida; sin ser entendidos por las personas que están a su alrededor; con proyectos difíciles que muchas veces no se pueden compartir porque nadie lo entendería. Pero en medio de todo esto la familia del pastor, compuesta por su esposa y sus hijos, serán los únicos que le acompañarán en este llamado, algunas veces más por respaldo que por convicción, pero ahí estarán al lado del siervo llamado por Dios.

Ahora, como dice el título de esta reflexión, Dios está llamando hombres y mujeres de carne y hueso para conquistar pueblos, naciones y toda la tierra donde el Señor nos pone a trabajar.

Aunque muchos no lo crean o cueste entenderlo el ministerio de pastor es un tanto solo y muy sufrido (me siento muy feliz de serlo y es un gran privilegio), lo que quiero decir, es que muchas veces nadie entiende las decisiones que se deben tomar, y será el tiempo quien finalmente terminará dando la razón. Se ora por todas las personas de la congregación, se atienden necesidades, se visita a las parejas en problemas, los enfermos en fin a toda la congregación; pero se está solo cuando se vienen los problemas, cuando vienen las tentaciones normales, cuando su familia atraviesa problemas internos.

I Pedro 5:7echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.

La Palabra del Señor nos dice que debemos echar sobre él todas nuestras ansiedades. Ahora es importante empezar definiendo que es ansiedad: El concepto de ansiedad tiene su origen en el término latino anxiĕtas. Se trata de un estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo.

En otros casos también se menciona el miedo como un estado de la ansiedad. Tanto la agitación, inquietud, cambios de ánimo o el miedo; son producidos generalmente ante la gran responsabilidad que se tiene producto del llamamiento que hizo Dios.

Los problemas de la iglesia, la gran cantidad de proyectos que se manejan, las finanzas entre otros aunado a los problemas personales y las tentaciones que se pueden vivir, causan un nivel de ansiedad que muchas veces lleva al siervo a un estado de agotamiento, desilusión peligrosa para el futuro de su ministerio.

De ahí que la Palabra aconseja echar toda ansiedad sobre nuestro Señor Jesucristo, el único que puede llevar todas estas cargas y ayudarnos.

La segunda parte del versículo nos dice que él tiene cuidado de nosotros. O sea nos está diciendo yo se dé que tienen necesidades. El ha escuchado nuestras oraciones, nos ha visto luchar por la visión que nos ha dado, nos ha visto ayunar, vigilar y mover el mundo espiritual por medio de la oración; ahora nos dice, no te preocupes, yo me encargo de todo lo que tú necesitas, déjame a mí actuar en tu vida.

La Palabra nos dice que busquemos el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás viene por añadidura. Confiemos que el Señor hará lo mejor para nuestras vidas. Solamente, debemos dejar nuestras ansiedades sobre él, ya no llevarlas nosotros; un siervo o sierva que esté en angustia no podrá permanecer en quietud y paz en la presencia del Señor.

Gracias Señor por todos hombres y mujeres que has puesto en el Reino a trabajar en diferentes lugares, mi oración para que tu santo Espíritu les fortalezca y anime a seguir adelante. Gracias por haberme hecho parte de este llamamiento.

bendiciones

lunes, 19 de diciembre de 2011

Eliminando todas aquellas cosas que nos hagan daño

Estudiando el libro de los jueces nos encontramos con un pueblo de Israel, que de un momento a otro se quedan sin un líder de la categoría de un Moisés o de un Josué.

Cuando Israel ingresó a la tierra prometida, debía eliminar o expulsar todos aquellos pueblos que vivían en la tierra de Canaan y derribar todos sus altares; "Guardate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti. Derribarás sus altares, y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera". Éxodo 34:12-13

Esto no lo hizo Israel, desobedeciendo al mandamiento de Dios; podemos ver en Jueces 1:19-36 como se les fue concediendo a esos pueblos oportunidad de convivir con los israelitas, en muchos casos por los tributos que estos pagaban, como si el pueblo de Dios tuviese necesidad de estos dineros.

Las consecuencias ya profetizadas por el Angel de Jehová en Jueces 2:1-4, fueron realidad cuando el pueblo Israelita se apartó en pos de los dioses de estos pueblos y se olvidaron del verdadero Dios. Lo siguiente ya lo conocemos cuando eran oprimidos por sus enemigos y tenían que humillarse y clamar a Dios, en lo cual por su misericordia les levantaba un líder (juez) para que los librase, una vez que los librase, después de la muerte de este líder, el pueblo volvía a apartarse en pos de los dioses de los pueblos que convivían con ellos y el ciclo se repetía una y otra vez.

Tomando esta historia del pueblo de Israel, hoy debemos hacer un alto en el camino, y analizar que nos estamos guardando en el corazón que no le estamos entregando a nuestro Señor Jesucristo.

Si a pesar de haber conocido a Jesús y recibido en nuestros corazones; nos estamos guardando algunas costumbres, hábitos, entre nuestra forma de vida, simplemente hemos pensado y manifestado, esto si que no es malo, por lo cual yo continúo haciendolo, dado que no siento que sea malo. Con el tiempo estas cosas nos traerán problemas ya sea a nosotros o a nuestros hijos.

Por lo tanto, concluyo que nos despojemos de toda aquella forma de vida que teníamos en el pasado y caminemos en victoria, bajo la presencia de Dios.
amen




viernes, 9 de diciembre de 2011

Nuestras Bodas de Plata

Aquel 06 de Diciembre de 1986 a las 5pm entrábamos Nora y yo a la Iglesia totalmente enamorados, con muchas ilusiones, pero también con un gran susto.

A nuestro alrededor estaban nuestras familias, amigos, compañeros de trabajo de ambos, quienes eran testigos de aquel enlace matrimonial; de aquellos dos jóvenes que no tenían ni siquiera la idea de todo lo que tenían que pasar para llegar a cumplir hoy los 25 años.

Habiendo gastado todo el poco dinero que teníamos en la construcción de nuestra primera casa, llegamos a la iglesia sin dinero. No obstante, algunos amigos y familiares que posiblemente habían olvidado comprar un regalo, o no habían tenido suficiente tiempo, nos daban algunos billetes, mas el baile del billete durante la fiesta, permitió que al final de la fiesta, hubíesemos recogido suficiente para los gastos urgentes de los próximos días.

Así comenzamos nuestra odisea de un matrimonio en Costa Rica, donde las estadísticas actualmente son tres divorcios por cada cinco matrimonios. Que años más difíciles fueron esos primeros 10 años, habían momentos en que pensaba que nuestro matrimonio no tenía futuro; ese período de acoplamiento se hacía cada vez mas dificil y en algunos momentos pensé que hasta imposible.

Pero Dios tenía otros planes para nosotros. A los 10 años sucedió el mejor regalo que hemos recibido en estos años, conocimos a Jesucristo, y entregamos nuestras vidas a Él; ya mi esposa lo había conocido dos años antes, pero ahora estabamos juntos ella y yo; y a partir de este momento nuestas vidas serían transformadas totalmente para siempre. Dios utilizó a un matrimonio a quienes queremos mucho y les apreciamos para que llegaramos a los pies del Señor y comenzaramos a servir a Dios.

Un año más tarde Dios nos llamaba al Ministerio como pastores asociados en la iglesia donde habíamos nacido y estabamos sirviendo.

Hay dos etapas en nuestro matrimonio; los primeros 10 años sin Cristo y los segundos 15 años sirviendo a nuestro Rey de reyes y Señor de señores. Evidentemente y por mucho me quedo con los segundos.

Al cumplir 25 años me siento agradecido con Dios por los cuatro hijos que nos ha dado; Esteban, Laura, Erick y David, todos jóvenes sanos y apartados para el Señor. Además, una esposa que ha sabido criar a los niños con sabiduría y ejemplo.

Doy gracias a Dios por Nora, la amo con todo mi corazón y deseo pasar el resto de mi vida con ella, que además de ser mi esposa es mi gran amiga.

Hoy compartimos el Ministerio como Pastores Generales del Ministerio Internacional Génesis y de la Fundación Génesis y sabemos que lo mejor está aún por venir.

Finalizo aconsejando a las jóvenes parejas que fortalezcan la comunicación del matrimonio, así como el respeto y todo el tiempo que puedan pasar juntos, lo cual será la mayor inversión para tener un hogar saludable.

bendiciones,

lunes, 21 de noviembre de 2011

Plantar una buena semilla para recoger buen fruto

"De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto" San Juan 12:24.

Iniciamos haciendo una diferencia entre enterrar y plantar. Primero, aquello que se entierra está muerto y no vivirá nunca más. En cambio, lo que se planta está vivo, si bien es cierto, durante el proceso muere a sí mismo, no obstante, esto le permitirá dar fruto y en la mayoría de las ocasiones, mucho fruto.

Ahora, veamos algo real; este proceso de morir, es muy duro y nadie quiere pasarlo, significa pasar por momentos difíciles, donde uno a veces piensa estar solo, que el mundo está en nuestra contra. Si vemos el ejemplo de la semilla; posiblemente, esta no quiere ser plantada, porque se quedará sola en un lugar oscuro, debajo de la tierra, pisoteada, sin ser vista por nadie.

Ahora, al pasar unos días, esta semilla sufrirá un cambio aún más doloroso, que será cuando reviente, ahí el dolor será inexplicable; aún así en ese mismo momento, de si misma saldrá un tallo que comenzará a empujar la tierra que tiene encima, hasta lograr salir a la superficie y comenzar a crecer hacia arriba; paralelamente, irá creciendo hacia abajo, cuando sus raíces comiencen a salir de si misma y mientras mas crezca hacia abajo, más crecerá hacia arriba.

Si esta semilla hubiese sido puesta en un frasco y dejado en algún lugar, hubiese evitado tanto sufrimiento y muchas personas la hubiesen admirado por sus características físicas; pero jamás se hubiese multiplicado. Se trata de cambiar nuestra comodidad para dar fruto

Hoy aquella semilla que debió morir para crecer, está dando mucho fruto, se ha multiplicado exponencialmente, para ser útil en lo que ha sido puesta por Dios en la tierra. Por ejemplo de un grano de maiz, ahora hay una mazorca con cientos de granos, listos para alimentar a alguien.

Cuando conocemos a Jesucristo y comenzamos a caminar en sus caminos, al principio todo es muy bonito, sentimos aquella paz y seguridad que el mundo no nos estaba dando.

Conforme continuamos caminando, empieza algo dificil, tenemos que morir a nosotros mismos; la Palabra del Señor dice que cada día muero yo para que viva Cristo en mí. Ahora, comenzamos a quedarnos solos, alguna parte de la familia nos critica y nos rechaza; los amigos se apartan, ya no les interesa la amistad de cristiano que no comparte las mismas que cosas que a ellos les gusta.

Empieza en nosotros una verdadera metamorfosis del alma; una lucha entre las cosas que nos gustaba, con lo que la ética cristiana nos indica, el Espíritu Santo que habita en nosotros nos redarguye y nos hace sentir muy mal con solo el hecho de intentar hacer algo incorrecto. Si eramos orgullosos y arrogantes, el cambio es tremendo; ahora vendrán circunstancias en nuestra vida que golpeará ese orgullo hasta hacernos humillarnos en la presencia de Dios.

Una vez por haber pasado este tiempo, el nuevo Cristiano, empieza a dar frutos y ha multiplicarse; Dios comienza a usarlo en su Reino, y las almas nuevas florecen producto del trabajo del que permitió ser formado por el Señor.

Por esta razón no debemos ser enterrados; sino Plantados para llevar mucho fruto.
Podemos estar derribados, pero nunca vencidos.
bendiciones

martes, 3 de mayo de 2011

El Crecimiento y la Multiplicación en el Reino de Dios

Cuando Dios está en medio de un proyecto, hay bendición y crecimiento en todo lo que se planee. Los recursos llegan de lugares desconocidos, las puertas se abren, la visión es cada vez más clara y sin darnos cuenta llegan los resultados mejor de lo que habíamos planeado.

Inicialmente, Jesucristo llamó a 12 hombres, a los cuales se les conoce como los Apóstoles; posteriormente, habían 72 discípulos, después 500, más adelante en la primera predicación de Pedro llegan otros 3000, después otros 5000 hombres; y el número ha continuado creciendo hasta el día de hoy, sin que nadie se explique como se ha logrado, en medio de tantas pruebas y tribulaciones.
En el libro de San Marcos 4:26-29 se nos hace una referencia a una parábola del crecimiento de la semilla y se hace la comparación con el Reino de Dios.

En el versículo 26 dice que la semilla es echada en la tierra. Echar la semilla en la tierra, es un trabajo muy simple; el mérito está en el que elaboró la semilla. Nuestro trabajo es contar al mundo lo que Jesucristo ya hizo.

En el versículo 27 el hombre de la Parábola, se duerme y se levanta de noche y de día, pero no logra conocer como es que la semilla brota y crece. Esto significa el trabajo que hace el Espíritu Santo de Dios en el corazón y la vida de las personas. Nuestro trabajo es solo orar y orar. El crecimiento y las cosas que suceden en la vida de las personas, es algo que nosotros no podemos explicar ni entender, es una obra maravillosa del Espíritu Santo en la vida de quienes permitieron que la Palabra sea sembrada en sus corazones. Es aquella semilla que cayó en buena tierra y produjo al treinta, sesenta y ciento por uno.

De tal manera podemos ver en el versículo 28 la comparación con aquella persona, que primero se arrepiente, se convierte, después se bautiza, empieza a ser discipulado, anhela estar solamente en la presencia de Dios y en el versículo 29 el nuevo convertido empieza a dar frutos dentro del Reino de Dios.

Reitero es algo que nosotros no podemos explicar, es un milagro dentro de la conversión y el cambio de las personas, donde las cosas viejas pasan y ahora son todas nuevas. Nuevo nacimiento es dejar todas las cosas y costumbres viejas, para entregarse totalmente al Señor Jesucristo.

Nosotros solamente hablamos la Palabra, oramos, y la Iglesia empieza a crecer y desarrollarse en todas las áreas, sin que nosotros podamos explicar como se está logrando. Es similar a aquella planta, que después de echar la semilla, se convierte en hierba, después en espiga y después el grano lleno en la espiga, finalmente en el fruto.

Para complementar también leamos San Marcos 4:30-32

bendiciones




jueves, 3 de marzo de 2011

La Misión Social de la Iglesia

Dios nos llamó para hacer su voluntad por medio de cada uno de nosotros. Como Iglesia tenemos una responsabilidad social ante la comunidad y el entorno donde nos encontramos ubicados; Dios nos ha llamado para ser de bendición, no para que como Iglesia estemos encerrados en cuatro paredes engordandonos espiritualmente; nos ha llamado para salir a la comunidad, buscar las personas que ahí viven y llevarles el pan espiritual y el pan físico cuando este último sea necesario.

En el libro de Marcos capítulo 6 del versículo 30 al 44 nos encontramos el pasaje donde Jesús alimenta a cinco mil personas. El pasaje inicia donde los discípulos regresan de predicar cansados pero muy entusiasmados sobre todo lo que les había ocurrido; El Señor les dice que los va a llevar a un lugar desierto para que descansen y coman algo; esto debió de motivarlos a todos, quienes dijeron por fin vamos a descansar con el Maestro, ahora estaremos solos con él y podremos pasar un tiempo juntos.
No obstante, el deseo queda truncado, cuando muchos les vieron ir con el Señor Jesucristo en una barca y les siguieron, de tal manera que aún llegaron primeros que ellos. Me imagino, la frustración de los discípulos en ese momento, quienes pudieron haber pensado en despacharlos o en huir a otro lugar. Sin embargo, en el versículo 34 nos dice que al salir Jesucristo y ver las multitudes tuvo compasión de ellos porque eran como ovejas que no tenían pastor y comenzó a enseñarles. Jesús no dijo estoy cansado, quiero descansar, vengan mañana; no, él les vio como ovejas sin pastor y la Palabra del Señor nos dice en el libro de Juan que Jesús es el buen Pastor.
En los versículos 35 y 36 los discípulos se empezaron a preocupar por la hora; ellos siempre se estaban preocupando por todas estas cosas, como hoy día muchos se preocupan de los detalles, pero no de la obra que nos ha enviado el Señor, se preocupan de sus propias comodidades y han perdido conciencia ante las necesidades de las demás personas.
Preocupados por todo estos los discípulos le pidieron al Señor que despidiera a la multitud para que fueran a comprar algo para comer; pero Jesús tenía un mejor plan que era usar a sus mismos discípulos para darle de comer a toda la multitud. Cuando usted y yo veamos a nuestro alrededor personas con gran necesidad, Dios quiere usarnos para que seamos de bendición a esas personas; pero no solo en llegar a predicar la Palabra (pan espiritual), sino Dios nos pide que también le ayudemos a atender sus necesidades (pan físico).
En el versículo 38 el Señor les pregunta a los discípulos sobre cuántos panes tenían; igualmente, el Señor hoy nos pregunta que tenemos en nuestras manos que podamos utilizarlo para ayudar a nuestros semejantes con sus necesidades. Él nos pide lo que tengamos, quizás digamos que somos pobres o que nuestra congregación es pobre; pero cuando estemos dispuestos a compartir lo que tenemos él lo toma y hace grandes cosas; no miremos lo que tenemos, sino miremos solamente a Jesús y a su poder.
En Mateo 25:35-46, El Señor nos explica cual es la función de nuestro trabajo. En la Fundación Génesis, hemos tomado estos 6 puntos que allí se mencionan como nuestro trabajo inmediato después de predicar la Palabra del Señor. De ahí se desprenden en cada uno de ellos, proyectos que la iglesia puede y debe desarrollar en beneficio de su comunidad, en beneficio de su país, en beneficio del mundo. Estos puntos son los siguientes:
  1. Tuve Hambre y me diste de comer
  2. Tuve Sed y me diste de beber
  3. Fui Forastero y me recogisteis
  4. Estuve Desnudo y me cubristeis
  5. Enfermo y me visitasteis
  6. En la Cárcel y vinisteis a mi

Será posible que juntos como iglesia, sin rivalidades entre congregaciones, sin celos, podamos en cada comunidad, en cada ciudad unirnos todos los ministerios del Señor y desarrollar proyectos que cubran estos 6 puntos. La atención de estas necesidades puede ganar mucho más almas y consolidarlas mucho mejor que una campaña en un estadio.

La Palabra del Señor nos dice que la Fe sin Obras es muerta. Sin bien es cierto, como cristianos sabemos que la Salvación es por fe y no por obras para que nadie se glorie, también es cierto que esta fe en Jesucristo impulsa al creyente a desarrollar buenas obras, es decir es consecuente una con la otra; no obstante, si decimos que tenemos fe, pero nuestras actitudes hacia las necesidades de nuestro prójimo son desinteresadas, entonces esta fe es muerta, osea esta fe es falsa, porque no habita en nosotros el Amor de Jesucristo.