martes, 16 de abril de 2013
La felicidad que viene de Dios
Recuerdo cuando era un joven, como buscaba esa felicidad en los ascensos en el trabajo, en el licor, en la política y en muchas cosas que me hacían llenar vacíos que tenía desde que era un niño, y que quizás nunca lo había entendido o aceptado.
Me casé y Dios me dio la oportunidad de tener cuatro preciosos hijos, que hoy día son una gran parte importante en mi vida, junto con mi preciosa esposa.
Pero, aun así, en esos años de la década de los veinte, no entendía eso y seguía buscando la felicidad en el poder, en el dinero, en los estudios, en los ascensos y en muchas cosas que si bien es cierto llenaban mi vida en aquel momento, sus beneficios eran pasajeros y por ende, la felicidad se desvanecía una y otra vez.
A principios de los treinta conocí a Jesucristo, y debo confesar que sin darme cuenta al principio en lo que estaba haciendo, mi vida experimentaría un cambio tan radical que a partir de ahí mi felicidad iba a ser permanente. Debo decir, que aunque he tenido miles de problemas en estos años, muchos de ellos muy fuertes, no han logrado arrancar de mi corazón esa verdadera felicidad.
En estos días he analizado personas que me rodean, y puedo confirmar que lo que he dicho es cierto. Hombres y mujeres que en principio y a simple vista, lo tienen todo, posiciones, educación, dinero y hasta una buena familia, carecen de esta verdadera felicidad.
Situaciones de estas en muchos casos, provocan que el autoestima de la persona sea muy bajo, ya que no tienen nada o casi nada para levantarlo. En algunos casos, hay personas, que lo único que tienen es poder para dirigir a otras personas, y esto les llena de una falsa seguridad, o felicidad; y como forma de que su autoestima sea levantado, utilizan ese poder para lastimar, ofender y maltratar a quienes están bajo su autoridad; eso es digno de lástima, y trae un gran dolor, cuando en el corto plazo podrían perder este "único" motivo de satisfacer su ego o de dar felicidad a su vida.
Hace muchos años, me asaltaron y robaron mi celular, después de pasar un gran susto por las amenazas que me hizo el ladrón con un arma blanca. Conversando con otras personas que han vivido lo mismo, hemos coincidido en tres sentimientos que siguen a esta experiencia:
1. Miedo. En el momento del robo, se da un gran susto y miedo de que pudieran consumar las amenazas y ser agredido físicamente.
2. Enojo. Un sentimiento de cólera y pensar como no se defendió uno de ese asalto, que debí haberlo enfrentado, entre otros pensamientos
3. Tristeza. De sentirse sin el objeto perdido, y que se tendrá que incurrir en un nuevo gasto para cubrir algo que ya teníamos y que fuimos despojados.
Estando en esta situación y con esta combinación de sentimientos, orando el Señor me dijo algo que me marcó para siempre, y que me ha servido para aconsejar a otras personas que pasan por una situación similar; el Señor me decía ese día; "Johnny no permitas que te roben la paz y el gozo que hay dentro de ti, porque el día que eso pase, ese día si te habrán robado de verdad".
Que tremendo, me dí cuenta en ese momento, que lo que me habían quitado era algo material, algo que no representaba ni aportaba nada a mi paz y felicidad; y que como todos sabemos lo material pasa, y lo que hoy tiene gran valor, mañana no no tiene valor; (hoy sería motivo de burla por parte de los más jóvenes si aun permaneciera con ese celular, ya fuera de lugar y tiempo).
Entonces, la lección, es que aquellas personas que buscan su felicidad aun ante el dolor de otras personas, no han logrado nada; pero si el agredido, pierde su paz interna y su gozo (que solo Jesucristo lo da), entonces si habrá permitido que cualquiera se lo robe y verdaderamente le haga daño; por si lo contrario, mantenemos nuestra mirada en aquellas cosas que son eternas, nuestra felicidad, paz, gozo y todo lo bueno estará en nosotros y seremos siempre bendecidos,
bendiciones
viernes, 9 de noviembre de 2012
Mi vida descansa en las manos de Dios
Después de estar seis semanas incapacitado, bajo el diagnóstico de que un exceso de estres me había provocado este problema de salud, regresé a mi trabajo, dando gracias a Dios por estar ya bien.
Pero aun faltaba algo mas; el lunes siguiente de haberme reincorporado al trabajo, estaba asistiendo a la Doctora para ser atendido por otra parálisis facial, esta vez al lado derecho de mi cara y un poco más severo que la anterior.
Como pastor muchas veces he aconsejado a las personas, que en toda prueba donde Dios nos permite pasar, siempre hay un propósito en la vida; las palabras son muy fáciles de decir; pero ahora que lo paso, no es tan fácil.
Tres meses donde solo la mano de Dios me ha guardado, por un tiempo deje también las actividades de la iglesia, ahora poco a poco voy retomándolas y seguiré sirviéndole a Él todos los días de mi vida
Mi trabajo es de gran bendición, con un gran grupo de trabajo, donde tengo a cargo unas 18 personas; a una semana para reincorporarme, para la Gloria de Dios.
En la congregación de unas 120 personas, Dios está haciendo cosas grandes y maravillosas, la obra sigue adelante, son mas las personas que necesitan escuchar de Cristo, para ser restaurados, lavados por su sangre y perdonados de todos sus pecados. También es una obra social, donde ayudamos a las familias cuando tienen necesidades básicas de alimento, vestido; tenemos becadas algunas jóvenes para que sigan realizando sus estudios.
La enseñanza, que debemos hacer las cosas, creyendo en Dios, sin estresarnos por todo, Dios tiene cuidado de todas las cosas, al final la obra la hace Él y no nosotros. Lo más importante es valorar las cosas bellas que el Señor nos ha dado; la familia,y nuestra salud. A Dios gracias tengo una nueva oportunidad para disfrutar de estas grandes bendiciones.
sábado, 21 de julio de 2012
Hombres y Mujeres de carne y hueso en la Iglesia de Cristo
El Apóstolo Pablo nos advierte que debemos presentar nuestros cuerpos en sacrificio vivo; esto también nos recuerda el pasaje de I Pedro 1:14-15 "como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir".
Al hablar de sacrificio vivo debemos imitar a Jesús que en su carne fue clavado en la cruz, para llevar en este sacrificio los pecados de la humanidad. Aunque nos duela debemos apartarnos de aquellas cosas que no convienen a nuestra vida espiritual, también como un sacrificio vivo de nuestra parte, clavamos en la cruz todos los placeres carnales que nos hacen daño y nos apartan de Dios. Algunos estarán tan atados a algunos pecados, ya sean adulterios, pornografía, idolatría, robo, entre otros; que será verdaderamente un sacrificio en su propia carne abandonar estas costumbres para no practicarlas jamás. Realmente, significa apartarnos para Dios de la manera más consagrada.
Ahora el versículo 1 también nos habla Pablo de ser "Agradable a Dios"; somos realmente agradables a Dios, seremos realmente un olor grato al Señor; debemos anhelar ser holocausto propicio para Dios, adoradores todo tiempo.
El versículo 1 del capítulo 12 de Romanos que estamos estudiando, termina diciendo "...que es vuestro culto racional". Para hablar de culto racional; primero es importante hablar de culto espiritual.
Culto espiritual; es aquel donde el Espíritu Santo fluye durante el culto, bajando una unción especial sobre la congregación. El Espíritu Santo dirige todo lo que va a suceder durante el servicio, desde el principio hasta el final; haciendo los cambios que considere necesarios.
Ahora, el culto racional; consiste en el aporte humano dentro del culto; es aquí donde ponemos nuestra parte,la cual debe ser excelente; como todo lo que hacemos para el Señor. Por ejemplo, los músicos preparan sus cuerpos en santidad y su talento en la música, con el mayor esfuerzo durante las horas de ensayos, aparte lógicamente de buscar primeramente la presencia de Dios; y por otro lado, el Espíritu Santo, se encarga de que durante la ministración descienda unción, y fuego que toque los corazones y las vidas del pueblo.
Estamos siendo nosotros culto racional que agrade a nuestro Señor, como saber si lo somos, realmente, alcanzamos ser culto racional, cuando nuestros cuerpos están en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. Entonces, aquí se da una verdadera interconexión entre nuestro culto racional y el culto espiritual. De esta relación, permítame decirle que sin duda la gloria de Dios será poderosa, la presencia de Dios descenderá en una nube de santidad y todos los que estemos reunidos seremos transformados en nuestros espíritu, algo sucederá; de un momento a otro, dones del Espíritu Santo serán repartidos, las enfermedades comenzarán a ser sanadas, milagros y prodigios bajo una poderosa unción del Espíritu Santo.
Para poder alcanzar este culto racional en nuestras vidas, por medio de nuestro cuerpos en sacrificios vivo, santo y agradable a Dios; se hace necesario, apartarnos de las costumbres y hábitos de este siglo, que las gentes y nosotros en otro tiempo teníamos (V.2); dando un cambio total y transformando por medio de la renovación de nuestro entendimiento y de esta manera conoceremos la voluntad de Dios y que es agradable y perfecta.
Nuestras metas y espectativas deben estar por encima de las de este siglo. La gente busca las cosas que este siglo ofrece, pero nosotros no vemos el siglo XXI, nuestra mente y anhelos están puestas en la vida eterna.
Las espectativas y metas están fijadas en el lugar celestial donde vamos a vivir por la eternidad. Tenemos una visión de largo plazo, no nos afanaremos, ni nos distraeremos con las cosas actuales de este mundo; sino que lucharemos por alcanzar las celestiales que Jesús nos ha ido a preparar para que lo disfrutemos eternamente.
bendiciones
miércoles, 1 de febrero de 2012
DIOS LLAMA HOMBRES DE CARNE Y HUESO
El llamamiento de Dios es el mejor premio que puede recibir un hijo de Dios; un cristiano lavado por la sangre de Jesucristo, que ha experimentado un nuevo nacimiento.
Dios llamó a Moisés cuando este se acercó a la zarza que ardía. Moisés entró en contacto con Dios; veamos que él ya lo conocía, sabía que era el Dios de su pueblo, que había prometido sacarles de Egipto, sin embargo, Moisés, no se limitó solo a saber de su historia, sino quiso entrar en contacto, en comunión con Dios, entrar en su presencia y hablar con el Señor.
Al salir de su comodidad donde estaba en tierra de su suegro, emprendió un viaje con una tarea muy difícil; sacar a todo un pueblo de Egipto y cruzar el desierto, pero además, convencer al faraón para que dejara ir a Israel. La única que estaría a su lado sería su esposa Séfora y sus hijos.
Abraham fue llamado desde su tierra, de la paz de estar al lado de su familia, para ir a una tierra que no conocía, como extranjero a habitar en Canaán, con la promesa de que esa tierra sería de su descendencia, y sin poder compartir esto, porque nadie lo entendería, y hasta sería peligroso para su propia integridad. De igual manera, sería Sara la que estaría con él en toda esta experiencia y confiando de la misma manera que su esposo que Dios tendría algo grande para ellos.
Hoy Dios continúa llamando a hombres y a mujeres de igual forma; a tomar decisiones importantes que cambiarán su vida; sin ser entendidos por las personas que están a su alrededor; con proyectos difíciles que muchas veces no se pueden compartir porque nadie lo entendería. Pero en medio de todo esto la familia del pastor, compuesta por su esposa y sus hijos, serán los únicos que le acompañarán en este llamado, algunas veces más por respaldo que por convicción, pero ahí estarán al lado del siervo llamado por Dios.
Ahora, como dice el título de esta reflexión, Dios está llamando hombres y mujeres de carne y hueso para conquistar pueblos, naciones y toda la tierra donde el Señor nos pone a trabajar.
Aunque muchos no lo crean o cueste entenderlo el ministerio de pastor es un tanto solo y muy sufrido (me siento muy feliz de serlo y es un gran privilegio), lo que quiero decir, es que muchas veces nadie entiende las decisiones que se deben tomar, y será el tiempo quien finalmente terminará dando la razón. Se ora por todas las personas de la congregación, se atienden necesidades, se visita a las parejas en problemas, los enfermos en fin a toda la congregación; pero se está solo cuando se vienen los problemas, cuando vienen las tentaciones normales, cuando su familia atraviesa problemas internos.
La Palabra del Señor nos dice que debemos echar sobre él todas nuestras ansiedades. Ahora es importante empezar definiendo que es ansiedad: El concepto de ansiedad tiene su origen en el término latino anxiĕtas. Se trata de un estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo.
En otros casos también se menciona el miedo como un estado de la ansiedad. Tanto la agitación, inquietud, cambios de ánimo o el miedo; son producidos generalmente ante la gran responsabilidad que se tiene producto del llamamiento que hizo Dios.
Los problemas de la iglesia, la gran cantidad de proyectos que se manejan, las finanzas entre otros aunado a los problemas personales y las tentaciones que se pueden vivir, causan un nivel de ansiedad que muchas veces lleva al siervo a un estado de agotamiento, desilusión peligrosa para el futuro de su ministerio.
De ahí que la Palabra aconseja echar toda ansiedad sobre nuestro Señor Jesucristo, el único que puede llevar todas estas cargas y ayudarnos.
La segunda parte del versículo nos dice que él tiene cuidado de nosotros. O sea nos está diciendo yo se dé que tienen necesidades. El ha escuchado nuestras oraciones, nos ha visto luchar por la visión que nos ha dado, nos ha visto ayunar, vigilar y mover el mundo espiritual por medio de la oración; ahora nos dice, no te preocupes, yo me encargo de todo lo que tú necesitas, déjame a mí actuar en tu vida.
La Palabra nos dice que busquemos el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás viene por añadidura. Confiemos que el Señor hará lo mejor para nuestras vidas. Solamente, debemos dejar nuestras ansiedades sobre él, ya no llevarlas nosotros; un siervo o sierva que esté en angustia no podrá permanecer en quietud y paz en la presencia del Señor.
Gracias Señor por todos hombres y mujeres que has puesto en el Reino a trabajar en diferentes lugares, mi oración para que tu santo Espíritu les fortalezca y anime a seguir adelante. Gracias por haberme hecho parte de este llamamiento.
bendiciones